Tus clientes son tuyos. Siempre.
Cada reserva alimenta un perfil completo: visitas, frecuencia, cumpleaños, alergias y notas. Segmenta, filtra y — si quieres — los descargas en un CSV con tres clics.
- Perfil completo por cliente, con todo el histórico de reservas
- Etiquetas en cada reserva, reutilizables como filtro de campaña
- Exportable a CSV en cualquier momento
- Cumple RGPD, con gestión de desuscripción
Un perfil que tu maître quiere consultar.
Cada cliente tiene una ficha con nombre, email, teléfono, idioma, notas internas y una línea de tiempo de todas sus reservas. Número de visitas, frecuencia, tasa de cancelación y de no-show. Cuando llega a la puerta, tu equipo sabe si es la primera vez o la décima.
- Historial completo de reservas (fecha, servicio, zona, personas).
- Métricas reales: visitas, frecuencia, cancelaciones, no-shows.
- Notas internas solo visibles para tu equipo.
- Detección de duplicados por email/teléfono.
Filtra como si fuera una hoja de cálculo. Pero con sentido.
Busca todos los clientes que vinieron en las últimas 12 semanas y no tienen reserva futura. O los que cumplen años este mes. O los que tienen reservas con etiqueta «celíaco» y no vuelven desde hace 3 meses. Los filtros son combinables y guardables como segmentos.
- Filtros por fecha de última visita, número de visitas, idioma, cumpleaños.
- Filtros por etiquetas presentes en las reservas del cliente.
- Segmentos guardables: los usas luego en campañas.
- Exportable por segmento a CSV o directamente como audiencia de campaña.
Las etiquetas viven en la reserva, no en el cliente.
En Reserver las etiquetas se ponen sobre cada reserva, no sobre el cliente. «Celíaco», «cumpleaños», «mesa silenciosa», «cliente del hotel» — cada operador las marca al recibir la reserva o durante el servicio. La ficha del cliente no tiene etiquetas pegadas, pero las campañas sí pueden filtrar por las etiquetas que aparecen en sus reservas. El historial queda fiel: cada visita con su contexto.
- Etiquetas libres y predefinidas por restaurante.
- Visibles en el escritorio del día junto a cada reserva.
- Reutilizables como criterio de audiencia en campañas de marketing.
- No agregadas en la ficha del cliente: cada reserva conserva su contexto.
Hecho para cumplir, no para salir del paso.
El RGPD te exige bases de datos controladas, derechos de acceso y supresión, y consentimiento claro para marketing. Reserver viene con eso de serie: un cliente puede pedir sus datos o su borrado y tu equipo lo resuelve en un clic. El consentimiento de marketing es opt-in, no opt-out.
- Derecho de acceso: exportación completa del perfil en PDF.
- Derecho de supresión: borrado lógico con anonimización de reservas.
- Consentimiento de marketing separado por canal (email/SMS).
- Auditoría de accesos: quién vio qué ficha y cuándo.
Si te vas, te vas con todo.
El CRM exporta a CSV en un clic: nombre, email, teléfono, etiquetas, fecha de primera visita, fecha de última visita, número de reservas. Sin campos bloqueados, sin marcas de agua. Tu lista es tuya.
Lo que pasa cuando el CRM vive dentro del sistema de reservas
Cero trasvases manuales
Nada de exportar de un sitio e importar en otro. La reserva alimenta la ficha.
Métricas honestas por cliente
Visitas, frecuencia y tipo de reserva favorita — calculadas sobre lo que sí sabemos: las reservas.
Campañas con datos reales
Cuando lanzas un email, el sistema sabe a quién se lo mandas y por qué.
Lo que suele preguntarse
¿Puedo importar mi base de clientes existente?
¿Qué pasa cuando un cliente pide ser borrado?
¿Los operadores pueden ver todo?
¿Cómo detectáis duplicados?
Deja de prestar tu lista de clientes a otros.
Monta el CRM en tu sistema. Exporta cuando quieras. Sin comisiones de por medio.