Cada reserva, trazable de punta a punta.
Desde que llega hasta que el cliente se va. Reserver registra el estado, quién la tocó, qué cambió y por qué — sin que tu equipo apunte nada a mano.
- 14 estados distintos para cubrir el ciclo real
- Etiquetas VIP, alérgenos, ocasiones especiales
- Historial por operador auditable
- Modificaciones en vivo, sin refrescar
Un vocabulario honesto sobre lo que realmente pasa en sala.
Nada de "confirmada" como estado final. Reserver distingue entre pendiente, confirmada por email, confirmada por teléfono, en mesa, finalizada, cancelada por el cliente, cancelada por el restaurante, no presentado, posible no-show, lista de espera, pago pendiente, pago confirmado y reautorización fallida. Cada transición queda registrada.
- Detección automática de "posibles no-show" con aviso al equipo.
- Cancelación diferenciada: cliente vs restaurante (con razón).
- Estado de pago independiente del estado de la reserva.
- Todos los cambios, con timestamp y operador, en un tab dedicado.
VIP, celiaco, cumpleaños, silla ruedas, trona — y las tuyas.
Las etiquetas sirven para marcar cualquier característica relevante de la reserva, el cliente o la ocasión. Reserver viene con un set predefinido, pero lo importante es que tú puedes crear las tuyas propias, con el nombre que quieras, para que tu equipo las use de forma consistente.
- Etiquetas predefinidas del sector (alergias, movilidad, ocasiones).
- Etiquetas personalizadas: clientes del barrio, miembros del club, mesa del chef.
Cambiar una reserva no debería ser una aventura.
Mover la hora, añadir personas, cambiar de zona, marcar el pago recibido, anotar una alergia detectada en último momento — todo en la misma ficha, con validación de disponibilidad en vivo. Si cambiar esa reserva rompe otra, Reserver te avisa antes de guardar.
- Validación automática: si la nueva configuración no cabe, no se guarda.
- Propuesta de mesa alternativa cuando hay conflicto.
- Notificación automática al cliente con los cambios aprobados.
- Política de horas mínimas antes para cancelar (configurable).
Una reserva alimenta sala, pagos, CRM y marketing al instante.
Cuando se confirma una reserva, la mesa se bloquea en el planning, el CRM del cliente se actualiza, el recordatorio se programa y —si configuraste campañas por etiqueta— la comunicación post-visita ya está lista. Sin copia-pega ni integraciones de terceros.
Lo que cambia cuando cada reserva queda registrada
Cero pérdidas por errores humanos
Si el operador cambia algo, queda el rastro. Si un cliente dice "pero yo pedí otra cosa", lo tienes.
Menos tiempo en el teléfono
La mayoría de las modificaciones las hace el cliente desde el enlace de confirmación.
Informes reales al cierre del mes
Ratio de cancelaciones, tiempo medio de antelación, hora punta — todo listo para descargar.
Lo que suele preguntarse
¿Puedo editar una reserva pasada?
¿Y si un operador borra algo por error?
¿Puedo tener mi propio flujo de estados?
¿Qué pasa si dos operadores editan la misma reserva a la vez?
Empieza a llevar tus reservas en serio.
Configura tu primer servicio y empieza a recibir reservas esta misma semana.